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8. VRAE I: Las balas del monte, publicado el 12 de octubre de 2008


Hoy escribo con la experiencia de haber estado en el valle de los ríos Apurímac y Ene, (VRAE), aunque ya hace varios días de retorno, pero con la memoria sin freno, como las balas. Estar en aquella guerra de hecho no es fácil. Eso recuerdo, las balas del monte, y con suerte, una pregunta diferente que acompañaba a cada una de ellas, en un lugar maravilloso, visto de arriba, de abajo, y seguro que bajo tierra también.

Fotos: Samuel Camacho

En este primer acercamiento a una de las zonas más conflictivas del país, la cual compromete a la región sur de Ayacucho, la selva me pareció una sábana de parches; espacios de árboles cortados, medianos y grandes espacios, hojas de coca escondidas, y, explosiones, de fusil y de mortero.

Hasta el momento previo al interrogatorio “senderista” nada me había obligado a pensar tanto y tan rápido. El “teatro de guerra” fue suficiente para comprender que de ser prisionero uno puede ser liberado dando respuestas correctas a sus captores y afirmando temer solo a no completar la misión a la que uno pueda estar encomendado, tal vez a no encontrar una verdad o a no dejar una huella en el mundo, por más inhóspita que sea su tierra, esto en palabras del efectivo militar de aquella experiencia en el monte, en las primeras horas del 1 de octubre, el día del periodista.

En un momento de preocupación por encontrarle un enfoque más preciso a la historia pensé de hecho en la base militar asentada en Pichari, en Cuzco, y qué tanto un destacamento puede interrumpir un determinado orden ecológico y social en favor de encontrar el preciso orden por el que fueron creadas sus fuerzas armadas, en obstáculo quizás de la libertad de una catarata o el silencio de un tucán. Un capitán dijo que sin la fuerza militar el Perú no hubiera existido.

Durante el vuelo en helicóptero conté no menos de cien espacios de árboles cortados con extensiones aproximadas de una hectárea o más por cada uno, lunares de troncos caídos y suelo quemado, nuevos llanos forzados entre la jungla luchada, todos siempre cerca de una trocha o carretera, o de un pequeño centro poblado o choza solitaria. Estas acciones, afirmó un alto mando del ejército militar, pertenecen también a los grupos subversivos armados y a los que se dedican a los cultivos ilegales y por los que las Fuerzas Especiales del Vrae están presentes.

El alto mando respondió “no” a la pregunta sobre la presencia del turismo en la zona. En los últimos años la actividad cocalera ilegal se ha incrementado tanto que los turistas que no hace mucho navegaron por el río Ene hoy aparecen solo en fotografías de catálogos que no tienen rutas específicas para ofrecer a las agencias de Huamanga, por ejemplo. “Otro detalle es que en algún momento los taladores ilegales han utilizado los troncos cortados para el transporte de droga”, continuó el oficial.

Ya se ha dicho y es una realidad: los tres grandes problemas que afronta este extraordinario paraje natural, son; en primer lugar la pobreza extrema, consecuencia de la subversión armada como segundo problema, y con esto no se diga que hago apología, pero es cierto. Seguidamente, en tercer lugar  y no menos importante, se encuentra el tráfico ilícito de drogas, causante de grados de contaminación hasta ahora no medidos con responsabilidad, debido a que para la fabricación de la cocaína se utilizan distintos componentes a los que también valdría la pena seguirles el rastro.

Otras fuentes de estado afirman que en el año 2006, en el VRAE, hubo un millón 800 mil galones de queroseno, 105 toneladas de soda cáustica, 22 mil galones de acetona y 15 mil galones de ácido clórico, todo esto para desprestigiar, en factor agregado, al consumo legal de hoja de coca, la que se vende en mercados, con la que se toma mate y con la que se puede pasar una tarde de conversación, sí señor.

El Plan de Desarrollo en Seguridad en el Vrae considera también el problema de la tala ilegal de madera y la conjunta comunicación con el Instituto de Recursos Naturales (Inrena), a pesar de que la presencia del estado en el VRAE sea mínima, que la ideología senderista pueda estar cobrando resultados concretos en sus tres sectores propuestos y entre bosques nubosos donde, por el momento, solamente se puede imaginar el paso de un tigrillo, sin imagen que le de garantía de vida y conservación.

Otro alto mando señaló que una de las razones por las que la zona de Chanchamayo en Junín tiene una fuerte presencia turística es porque cuando el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tenía gran control de aquella zona, se optó por una política agresiva en favor del asfaltado de las carreteras a Satipo y La Merced, decisión que replegó a los movimientos y originó su disminución progresiva, ¿repetir eso en el VRAE? Es cierto que las carretereras promueven el crecimiento de la economía y los planes. Y hay coincidencias, que de trabajarse deben estar a la orden de las necesidades de la población, antes de los de erradicación de cultivos o “eliminación” de personas.

El VRAE tiene una población estimada de 145 mil habitantes, 1 millón 486 mil hectáreas traducidas en 18 mil a 20 mil kilómetros cuadrados y en los que muchos de sus pobladores que se dedican a un negocio o actividad, tienen relación directa o indirecta con la coca. ¿Cómo vencer la adversidad? Tantas preguntas como balas.

En este viaje conocí a un enfermero militar que quiere ser abogado, que durante sus años de servicio médico no atendió nunca a alguien con quien tuvo diálogo o conversación previa, hasta hoy. También pensé que en los lugares mágicos como el VRAE viven animales mágicos como monos aulladores, maquisapas, otorongos, tigres americanos, jaguares, yanapumas y tigrillos, pero que tal vez de los caballos antiguos, fueron aquellos quienes utilizaron sus unicornios para hacer daño a un semejante, pero no similar.

Asimismo, me pregunto cuánto va a faltar para que una expedición fotografíe las orquídeas del VRAE en sus abundantes bosques de neblina y bosques de lluvia , los cuales se encuentran entre árboles que pueden medir hasta cincuenta metros de altura, como para tocarlos desde un helicóptero de procedencia rusa de nuestro ejército peruano y preguntarnos por qué en todo sitio las contradicciones crecen como las matas, que mientras un hombre que en esa selva se esconde vestido de rojo y en error carga un fusil y además sueña tal vez con Rusia, una bala rusa está esperando por darle en el pecho. Y si un nuevo gobierno con políticas extremadamente diferentes permite el arribo de tropas extranjeras, pero esta vez no estadounidenses, ¿cómo se van a sentir los militares peruanos?

Hasta que no se establezca a la Policía en el VRAE, el ejército seguirá encargándose del narcotráfico. Los códigos de viabilidad para la ejecución de proyectos serán más difíciles de conseguir y el “bien común” estará más lejos que un viaje en un avión Hércules de la fuerza aérea. Que no se repita la equivocación del ejército de las décadas pasadas, que en verdad los planes del milenio para el valle estén trazados en objetivos que puedan cumplirse en el mediano plazo de quince años que se propuso el gobierno cuando presentó el Plan Vrae en diciembre del 2006 y que la Fase de Consolidación de la Pacificación sea una realidad concreta y sin cercos por favor, porque los dedos no deben sangrar con el alambrado, que los haya todos en el charango y como dijo otro capitán… “para adelante”.

A todo esto estoy muy convencido de que “ninguna guerra se ganará con balas”. No. Y que los comandos de las Fuerzas Especiales del Vrae, al igual que el porcentaje mayor de los hombres armados allí parametrados, están preparados para luchar, para darle respuesta a sus patrullas nocturnas y aunque al final de este viaje un comando haya estado de acuerdo en que ojala no tenga que matar a nadie, sí espera hacerlo. Las noticias de los medios locales le dan razón. Y yo solo quiero regresar a navegar.

* La visita al valle de los ríos Apurímac y Ene, en la base militar de Pichari, en la provincia de La Convención (Cuzco), se dio gracias al Primer Curso de Corresponsales de Guerra del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

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  1. CESAR VASQUEZ
    Octubre 17, 2008 a las 5:05 pm | #1

    ESTUVE EN LA ZONA DEL VRAE EN EL AÑO 99 QUE FUERON EN LAS ULTIMAS OPERACIONES MILITARES QUE PARTICIPE, ESTUVE 18 AÑOS EN EL EJERCITO, FUI EL MAS BRAVO GUERRERO, EN ESA EPOCA PERDIMOS 13 SOLDADOS EN ENFRENTAMIENTOS CON LOS REMANENTES DEL SENDERISMO, LUCHE POR HACERLES ENTENDER AL ALTO MANDO DEL EP, QUE LA MANERA DE ERRADICAR A LOS PERUANOS EQUIVOCADOS EN PENSAMIENTO NO ERA LA VIA DE LAS ARMAS SINO LA VIA DE LA CONVIVENCIA CON LAS POBLACIONES ACANTONADAS A LO LARGO DE ESE PARAIZO LLAMADO VRAE, LLEGANDO A CONJUGAR CON LA POBLACION Y DETERMINAR CUAL ERA SU REAL NECESIDAD ECONOMICA Y SOCIAL Y QUE JUNTO CON LAS AUTORIDADES DEMOCRATICAMENTE ELEGIDAS PODER APOYAR TRAZAR UNA ESTRATEGIA CONJUNTA PARA PONER LAS CONDICIONES ADECUADAS PARA QUE ESAS FAMILIAS Y ESOS TERRITORIOS SEAN DEBIDAMENTE EXPLOTADOS CON PROGRAMAS DE DESARROLLO INTELIGENTES, PORQUE CONSIDERO QUE EL VRAE ES UN POTENCIAL ECONOMICO HASTA HOY NO EXPLOTADO A FAVOR DEL DESARROLLO ECONOMICO DE NUESTRA REGION AYACUCHO, CONSIDERO QUE LA SOCIEDAD CIVIL EN SU CONJUNTO DEBERIAMOS CREAR UN ESPACION DE DIALOGO, DISCUSION Y ANALISIS DE CUANTO NOS PERJUDICA EN LA OPINION PUBLICA NACIONAL COMO INTERNACIONAL SOBRE LA PRESENCIA MILITAR Y QUE POR CAUSA DE ERRORES DE LOS QUE LOS DIRIGEN, AUYENTES LA INVERSION PRIVADA, Y PRESENCIA DE AUTORIDAD PARA LOGRAR UN DESARROLLO SOSTENIBLE EN NUESTRA REGION.
    LA PREGUNTA ES……CONOCEN LOS PLANES MILITARES NUESTRAS AUTORIDADES A NIVEL REGIONAL Y LOCAL, QUE SE VIENEN DESARROLLANDO EN NUESTROS TERRITORIOS, ACASO NO DEBERIAN CONOCERLOS, PARA EVITAR LA VIOLACION DE LOS DDHH DE NUESTROS PAISANOS…….ESA Y OTRAS PREGUNTAS ME GUSTARIA COMPARTIR CON EL AUTOR Y OTRAS PERSONAS ………….

    CESAR VASQUEZ
    DIRECTOR DEL CENTRO DE COMPETITIVIDAD AYACUCHO
    INSTRUCTOR DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, Y DEFENSA Y DESARROLLO NACIONAL.

  2. David Gavidia
    Octubre 17, 2008 a las 5:15 pm | #2

    Buen angulo miky, bien escrito miky. Dejar comentarios me es dificil Miky. Pero bueno, ya sabes en algo lo que pienso, Miky.

  3. meche
    Octubre 17, 2008 a las 10:39 pm | #3

    El Vrar, vaya experiencia que has vivido¡¡¡
    Me pregunto, si alguna vez, la paz reine en esa y tdoas las zonas tan aguerridas de mi país.
    Miguel, me lo puedes responder?.
    ¡Buen artículo¡

  4. Octubre 18, 2008 a las 2:16 pm | #4

    Felicitaciones por el artículo Miguel.
    Las miradas al VRAE aun siguen llevando poca esperanza de cambio e impotencia al conocer y observar la problematica.
    Sin embargo, esta en nosotros mismos cambiar esta situación.
    La que haz descrito es muy cierta. Pero como alternativa estan los jovenes, los que quedan. Yo tengo esperanza que aun se puede salvar al VRAR. Hace una semanas lo visité por trabajo y creo que su potencial es envidiable productivo y turísticos. Once chicos, elaboraron 5 planes de negocios (producción de peces y caracoles, producción ecológica de cuyes y gallinas; servicios de transporte privado) y todo con un sueño: de hacer empresa limpia, justa. En ese tiempo conocí mas del VRAE, sobre todo a la gente (esa que dices que tiene un lazo inevitable con la coca), la que también espera y no tiene rumbo definido, porque sigue siendo postergado.
    Si tengo esperanza, en que se puede salvar a esos jovenes y niños del deterioro personal, de la violencia, de la humillación, del abuso (“Bajo Mundo”); es un trabajo duro, pero no imposible. Comencemos por conocerlos, eso les dará ánimo para seguir.
    Para aquellos que no han tenido la oportunidad de concoer el VRAE, les digo, nuestra gente espera de nuestros. No esperan plata, todos sabemos que allá se puede hacer también dinero limpio, ellos esperan orientación, educación, asesoría, un rumbo a seguir.
    Nos vemos en las letras de tu proxima entrega.

  5. Guillermo Reaño
    Octubre 18, 2008 a las 5:30 pm | #5

    Coincido plenamente con el comentario del señor Vásquez. Pacificar las zonas afectadas por el narcotráfico y la violencia no es un trabajo que no debe abordarse solamente desde la lógica militar. En el VRAE viven poblaciones que desde hace mucho esperan su verdadera integración al cuerpo nacional, integración que por cierto debe ser política, social y económica. Coincido con Carlos Tapia, del Partido Nacionalista cuando propone al nuevo gabinete la creación de un Alto Comisionado para la zona que tenga entre sus responsabildades el desarrollo sostenible de la región y el trabajo con la gente. No hay que olvidar que en la zona del VRAE sobran las competencias regionales debido a su pertenencia a las regiones de Junín, Ayacucho y Aprurímac (y colateralemente -como hemos visto en los útlimos días- a la ligazón que existe también con Huancavelica y Cusco). Se necesita una autoridad mayor, única, que coordine con las fuerzas armadas y la policía nacional las estrategias de luha contrasubversiva pero desde una lógica diferente: se trata de sacar adelante una región postergada, de sentar las bases para su desarrollo. En suma de pacificarla, devolviendo ciudadanía y presecnia sel estado real a sus pobladores. Me quedo con las frases del amigo que me precedió: LA MANERA DE ERRADICAR A LOS PERUANOS EQUIVOCADOS EN PENSAMIENTO NO ERA LA VIA DE LAS ARMAS SINO LA VIA DE LA CONVIVENCIA CON LAS POBLACIONES ACANTONADAS A LO LARGO DE ESE PARAIZO LLAMADO VRAE, LLEGANDO A CONJUGAR CON LA POBLACION Y DETERMINAR CUAL ERA SU REAL NECESIDAD ECONOMICA Y SOCIAL Y QUE JUNTO CON LAS AUTORIDADES DEMOCRATICAMENTE ELEGIDAS PODER APOYAR TRAZAR UNA ESTRATEGIA CONJUNTA …

  6. Guillermo Reaño
    Octubre 18, 2008 a las 5:37 pm | #6

    En el comentario anterior quise decir: Pacificar las zonas afectadas por el narcotráfico y la violencia no es un trabajo que deba abordarse solamente desde la lógica militar.

  7. Octubre 20, 2008 a las 3:40 am | #7

    Estaba escribiendo un comentario y acaba de pasar temblor.. regresaré luego.

  8. Andrea Morales
    Noviembre 5, 2008 a las 9:22 pm | #8

    Caramba Miguelito!!! te das cuenta todo el floro que dicen los candidatos a la presidencia cuando se refieren al Perú profundo?…ES ESTA SELVA EL PERÚ PROFUNDO (AUNQUE HAY ZONAS MÁS ALEJADAS)…y alejadas no sólo por distancia sino también por cultura.
    No es por hacer quedar mal a algunos “Padres de la Patria”, pero como tú sabes la mayoría de nacionalistas que están cómodamente sentados en el Congreso lo están por ciudadanos, en su mayoría cocaleros, que confiaron que votando por ellos su condición de familias “marginadas” iba a desaparecer (cuando la solución está en ellos)…y como se sabe:la ignorancia es fácil de convencer, fácil de manejar…los agricultores piensan que el gobierno no quiere verlos crecer, y por ello sus líderes (cizañeros por naturaleza) malinterpretan todo para su beneficio propio: LA COCA ES UNA HOJA ANCESTRAL Y EL GOBIERNO NOS LA QUIERE QUITAR…necesitamos concientizar a esta gente , para que sepan que esoso cultivos no sólo trae guerra sino más atraso

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