20. Una visita a Raúl García Zárate
Primero los maestros. Sabemos que el mayor representante de la guitarra en el Perú es ayacuchano. Así de sencillo. Hay poco que entender y mucho al mismo tiempo. Solo faltó hacerle una pregunta. No de sus reconocimientos, no de su parentela. Es que fueron muchas cosas que escuché de él frente a él. Una sola mirada diferente a las otras me hubiera provocado terminar la entrevista, y listo… muchas gracias maestro. Pero fue al final que por fin hubo aliento, cuando como despedida alguien le desea suerte a otro, y nada más. Y así fue. Ya en su casa… tranquilo, luego del último grande homenaje que ha recibido el último fin de semana en Lima, parece como si no hubiera recibido ninguno. Con pasos apuraditos caminó de un punto a otro para recibirme. De la entrada al estudio, a las vitrinas con recuerdos, diríamos trofeos, “oro blanco” dijo una abuela, “puro y memorable”. Ahora hay que hacer muchas preguntas a muchos otros artistas, muchos nacionales jóvenes, muchos extranjeros viejos. Muchos buenos y mejores, y que juegue el arreglo y la redundancia. Estos otros maestros se reunieron para decir el nombre del mayor maestro ayacuchano. Durante una semana quién sabe oculta, el antiguo batallador del Dúo García Zárate estuvo pensando tal vez en una sola canción que siempre recita al final de cada vez que se presenta. Que se presenta a demostrar, a mostrar, no a explotar, a darse una razón para que cuando lo entrevisten después pueda decir con propiedad que qué lindo es nuestro país, así de risueño. En esta incompleta satisfacción traduzco sus respuestas a veinte minutos de preguntas. Llegué puntual. El dijo: “en buena hora”. Bastó para motivarme toda esta entrada predicha.
Foto: APA

hogareño y sin guitarra
¿Qué siente que no ha logrado con su música?
En realidad creo que sí he logrado mis anhelos, sobre todo preservar la rica tradición musical de la tierra, no solo de la sierra si no del país. He tenido la oportunidad de participar en eventos internacionales en momentos en que era necesario mostrar la imagen del país.
¿Qué se debe hacer?
Difusión, en este caso deben actuar los medios de difusión masiva, la radio, la prensa y la televisión deberían darle mayor importancia al tema, darle un espacio a la gente joven, sobre todo a los que no tienen la oportunidad de conocer para que puedan apreciar su cultura a través de los medios. Y por otra parte, en los centros educativos estatales debe haber cierta necesidad de difundir la música y la danza.
¿Debería volver a enseñarse quechua en los colegios?
Mira, en la época de Velasco se aprobó el quechua como idioma oficial paralelamente al castellano, posteriormente los malos gobiernos anularon esto. Principalmente yo creo que perdura un prejuicio social, esa discriminación al hombre andino que los coloca como un ser ignorante, sin mayores desarrollos, cuando en realidad la verdadera cultura del Perú está en el mundo andino. El quechua es uno de los pocos idiomas que a uno le permite pronunciar y hablar otros idiomas, como el francés y el alemán. Pero persiste un prejuicio social heredado de los españoles, cuando se trata de si son blancos o cholos o indios, eso es una ignorancia total.
¿Combatió con orgullo el rechazo que alguna vez sintió en Lima?
Mira, en realidad el que tiene cariño y está identificado por su tierra no tiene porque omitir o dejar de cultivar algo. Yo por ejemplo, gracias a esa música he tenido la oportunidad de participar en los festivales más importantes del mundo de Europa, América, Asia, etc. Nuestra música ayacuchana tiene una melodía que es admirada en otros países y que aquí no se difunde correctamente. Debe divulgarse en los centros educativos, los estudiantes deben conocer el Perú. Hay que olvidarse de Miami. El desconocimiento por la cultura de nuestro país tiene como consecuencia preferir a la música foránea y detrás de eso se encuentra el interés económico.
¿La canción ayacuchana tiene definición?
Es muy relativo.
¿Hay alguna canción que sea más importante que otra?
Bueno en Ayacucho el genero musical más difundido y cultivado ha sido el huayco, una gran cantidad, y bueno, yo en todos mis conciertos, en todas partes, aquí y afuera he concluido mis conciertos con “Adios Pueblo de Ayacucho”, que lo considero como un tema muy propio, con cariño pues.
¿Qué aprendió de Atahualpa Yupanqui, ó, que aprendió él de usted?
Un hombre muy identificado con su gente, componía canciones hermosas, y hablando era bien frío. Yo tuve la satisfacción de llegar por primera vez a Paris y apenas eso lo llamé para invitarlo a mi concierto y él me invitó a almorzar, eso fue un gesto increíble. Y posteriormente en otros viajes que hice lo visité para reunirnos con otros musicos más. Recuerdo que habíamos quedado para vernos un domingo, pero el sábado nos informan que había fallecido, por eso estuve en su velorio. Era un hombre con una vitalidad muy fluida, muy desarrollada, identificada plenamente con su cultura, con su pueblo.
¿Con qué sueña hoy?
Seguir cultivando. Y ojala que nuestros anhelos de que el Estado pueda darle más impulso a nuestra cultura y que los jovenes de las nuevas generaciones se identifiquen con nuestro país para que puedan apreciarlo, respetarlo, y vivamos en desempeño del beneficio del Perú. Esos son principios de ética que uno aprende y deben incentivarse a los estudiantes, eso es muy necesario, conocer nuestro país, no se puede querer lo que no se conoce. Sobre todo en la capital no se difunde la cultura peruana. Y eso no significa dejar de lado la música que más nos puede gustar.
¿Cuál es el recuerdo más especial del tiempo en el que interpretaba con su hermano?
El más grande fue empezar junto a él a preservar la música tradicional de Ayacucho. Cuando yo vine a Lima me enteré que la Asociación de Autores y Compositores estaba registrando obras tradicionales de Ayacucho. Entonces, hablando con mi hermano, le dije que recopile todo lo que pueda de canciones de Ayacucho y así grabamos diez longplays, es decir 120 canciones ayacuchanas. Eso fue para nosotros una satisfacción muy grande, porque cada año grabamos un disco. Lo hicimos para las nuevas generaciones.
¿Aún siente su presencia cuando interpreta?
Siempre está conmigo. Era un hombre con una sensibilidad grande, de una calidad de voz increíble, identificado con su profesión de maestro, plenamente identificado con sus alumnos, resolvía personalmente los problemas de sus pequeños, hablaba con sus padres.
¿Qué visión tiene hoy de Ayacucho?
Mira, hay cambios en todo sitio, en todos los pueblos, sobre todo por la migración. Después del año 80, del terrorismo, Ayacucho tiene la oportunidad de cambiar. Entonces está cambiando un poco el ambiente, ahora es cuando más cuando las fiestas tradicionales deben hacerse fuertes para perdurar, porque los ayacuchanos vuelven para recordar.
tda/apa/mgp

Fantástico: García Zarate resume como pocos la cultura de Ayacucho contemporánea. Qué bueno que hayas empezado el camino de presentar a esos íconos regionales que tanta falta nos hace conocer. ¿Y cuándo hablas con Manuelcha? Lo estoy esperando…
Gracias Guillermo por la sugerencia.
Un abrazo.
M.
Hola…excelente entrevista… Muy bueno el blog… y el contenido,
para no olvidar nuestros origenes y enaltecer nuetra cultura….
Un abrazo desde Argentina…
Gracias Marianike, el nombre de tu blog inspira el trabajo de este espacio. Un abrazo desde Ayacuchito.
Felicidades por este espacio, en especial por la difusión de nuestro Ayacucho.Raúl García Zárate siempre a revalorado lo dulce y expresivo de nuestra música.Saludos desde Ayacucho.