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“Las fieras del Vrae”, La República, 19 de abril de 2009


El diario La República titula como “Hallazgo” el tema relacionado al Parque Natural de Sivia, ubicado en el distrito de Sivia, en la conflictiva provincia de Huanta. TodoAyacucho dio a conocer el lugar el 27 de diciembre de 2008 en su entrega número 13: (http://todoayacucho.wordpress.com/2008/12/27/vrae-iii-sivia-y-sus-animales-inquietos/). Sin embargo, y de alguna manera aún puede constituir un hallazgo entre toda la información pura y dura que en estos días ha remecido al estado. Regresé al valle en compañía del periodista Alfredo Pomareda, redactor de la nota publicada en la revista Domingo, amigo de siempre y empedernido compañero de viajes.

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Nota publicada por el diario La República, domingo 19 de abril de 2009

 

Las FIERAS del Vrae

En el violento valle de la coca también se erigen exóticos lugares. DOMINGO estuvo en el Parque Natural de Sivia y conoció esa fauna amenazada que es la esperanza de progreso de los pobladores de la selva ayacuchana.

Por Alfredo Pomareda
Fotos: Miguel G. Podestá (APA)

El zoológico del VRAE es el arca de Noé contemporánea: pocos entienden cuál es la intención de encerrar a 38 animales salvajes en seis hectáreas de selva. La explicación a este parque natural se encuentra al caminar por las calles de Sivia, el distrito ayacuchano que linda con la jungla y en el que reposan el otorongo huantino, el tigrillo, el cóndor tropical, el lagarto y otras fieras que fueron cazadas en las profundidades de Ayacucho, ahí donde la coca suele convertirse en una asesina y rentable perversión y en donde los comuneros tienen la oportunidad de ganarse la vida como sicarios. El zoológico del VRAE simboliza, entonces, la caza de ese mundo prohibido y hermoso que está tan cerca y tan lejos y al que los pobladores sin “intenciones mercantiles” dificilmente pueden acceder.

“La gente de Sivia se sorprende al escuchar cómo ruge el otorongo a pesar de vivir aquí y de tener a la jungla tan cerca. Lo que pasa es que no nos podemos meter en ella porque es peligrosa”, dice Félix Inga Curu, guardián del zoológico, veterinario empírico, nutricionista a la fuerza, amo del Parque Natural de Sivia, ese paraíso que funciona desde diciembre del 2001 como una muestra de la fauna y flora que se reproduce en la selva de Ayacucho.

Félix Inga, de 42 años, alimenta a todos los animales del zoológico y limpia las jaulas de estos tres veces por semana. “Los animales más difíciles de tratar son la nutria y el zorro,  a veces te atacan, pero yo ya estoy acostumbrado”, cuenta Félix Inga, un huantino que se adentra con más respeto que miedo en las celdas del otorongo, del águila, de los tres tigrillos y de los lagartos.
Los animales son los amigos de este hombre de oídos resentidos: cada cierto tiempo, a Félix le llegan noticias fúnebres, mueren policías en la jungla, mueren comuneros en sus barrios, mueren animales en balaceras. Por eso Félix es consciente de que el Parque Natural de Sivia es uno de los pocos lugares seguros, serenos y felices del VRAE.

Valle de los ríos Apurímac y Ene es el nombre completo del VRAE y, precisamente, para llegar a Sivia es necesario cruzar el Ene en una balsa a motor, precaria e inestable, que evidencia el abandono en el que está sumido este poblado que se levanta en la ribera y que se encuentra a nueve horas, en combi, de Huamanga. El trayecto a recorrer de la sierra a la ceja de selva ayacuchana es solo trocha y pendientes siempre bordeadas por un chofer que chaccha hoja de coca. Antes de Sivia, la movilidad hace una parada en San Francisco y Pichari, ese poblado que está amenazado por el narcotráfico y en el que tanta sangre se ha derramado.

“Para qué han venido, ¿quieren coca?, es peligroso por aquí, por favor caminen con cuidado”, son algunas de las frases que se escuchan en el camino hacia el zoológico de Sivia. Los policías detienen la combi, revisan las maletas para detectar si los comuneros y los visitantes llevan hacia el VRAE insumos para elaborar la pasta básica de cocaína, la gente no habla mucho en el trayecto del viaje. El peligro está en la selva, ahí, muy cerca del paraíso animal que tiene a Félix Inga como guardián. “Peruanos y extranjeros están invitados al zoológico, no duden en venir, van a vivir una experiencia única”. La convocatoria de Félix resulta irónica por estos días de sangre y de terror. ¿Es posible adentrarse en el VRAE para mirar a los animales de la jungla en este zoológico singular? “Nosotros queremos atraer al turismo, pero el alcalde de Sivia (Alejandro Gutiérrez ) se ha descuidado bastante”, se queja Pablo Ochoa, un comunero que ha donado un tucán. Ochoa cree que la presencia de turistas obligaría al Estado a reforzar la seguridad en el VRAE y que el pueblo de Sivia sería conocido en todo el mundo.

Apoyo mínimo

En la actualidad el zoológico del VRAE es administrado por la Municipalidad de Sivia, que pertenece a Huanta. Los animales del parque natural comen, en su mayoría, pollo. El gasto mensual es de dos mil seiscientos soles, solo en carne; y mil trescientos soles en arroz y otras levaduras. Sin embargo, el problema mayor del zoológico es la escasez de agua potable. “Llega con poca fuerza y eso es un problema, felizmente contamos con el río, pero no es lo mismo”, dice Pablo Ochoa, difusor cultural de Sivia y dueño de uno de los hoteles más seguros de este pueblo.

“Este parque posee hoy una infraestructura mínima, y pese a su apuesta por la conservación poco es lo que hacen las autoridades del municipio por darle a la nutria o al ronsoco un estante de agua más grande, un espacio de buen lodo o simplemente un cartel con su nombre bien escrito”, afirma Miguel G. Podestá, periodista huamanguino que dirige la agencia APA y, además, uno de los difusores principales de Ayacucho como destino turístico.

La belleza que late en el VRAE seduce por su peligro. Eso es innegable. Pero más allá del apetito por la incursión en terrenos no seguros, el zoológico de Sivia es una joya que merece ser conocida en todo el Perú. Sin embargo, el narcoterrorismo y abandono estatal hacen del parque natural un lugar poco accesible. ¿Qué hacer? Aún los especialistas no se ponen de acuerdo si la mejor opción para alejar el terror y los negocios oscuros es la generación del turismo. Sivia siempre es una opción y sus pobladores tienen el dedo levantado, quieren participar en la revolución turística de su poblado, ellos están cansados de la violencia.

“Navegar por el río Ene es una maravilla, sueño con muchas balsas surcándolo”, se regocija, solo en la imaginación, Félix Inga. A cinco minutos del centro de Huamanga se estacionan a diario, hasta la una de la tarde, los carros que se dirigen al distrito de Pichari. El costo es de treinta soles. “Luego un colectivo lo puede dejar en Jatun Rumi, que es el puerto de las embarcaciones que cruzan el río”, explica Miguel G. Podestá. La fauna encerrada de Sivia hace del VRAE un valle realmente encantado. Desde el día que se erradique el narcotráfico de estas selvas será imposible que un visitante no termine subyugado frente a tanta belleza natural.

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  1. juan pablo
    Julio 4, 2009 a las 6:51 pm | #1

    bueno el sitio de vrae es hermoso de una alta fauna y flora que bueno seria tomarlo y poner enuna zona turistico

  2. Edgar Chavez Morote
    Septiembre 17, 2009 a las 4:22 pm | #2

    Que ironico la invitacion a visitar el zoologico de Sivia no?, el SAr. Felix ama el zoologico lo cuida es su dedicación y su medio de vida no cierto? podriamos comparar esto con el congreso?. un congresista ama esta instituciòn como felix? pero si vive de eso y como honestamente, rsponsablemente, y es su medio de vida señores del estado es tiempo que reflexionemos que quere4mos para el VRAE muerte, narcotrafico, corrupción injusticias, ignorancia o queremos DESARROLLO, JUSTICIA, NEGOCIOS EMPRESAS INDUSTRIAS ,TURISMO, EDUCACION CULTURA. Y ESTO SE EXPANDIRÁ A TODO EL PAIS, no solo es reprecion militar sino una estrategia de desarrollo y progreso real elaborado con los mismos pobladores del lugar y gente profesional externa, no politicos sino técnicos honestos, capaces y valientes que quieran su pais. para comenzar Señores del gobierno, omnipotentes y poderosos hagan la carretera asfaltada al VRAE, y veran como todo empezará a cambiar positivamente un consejo vean la pelicula “EL GLADIADOR” Reflexionen y saquen sus conclusiones.

  3. Septiembre 22, 2009 a las 2:39 am | #3

    De hecho, el zoológico de Sivia funciona de diferentes maneras, también como un símbolo de que las cosas pueden empezar a ir mejor, aunque sea en la “puerta” del horno donde se encuentra. Gracias por la atención, y sobre todo el tiempo para expresar tu preocupación, Edgar.
    Un abrazo.

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